La Proclamación de la iniciativa Por las universidades libres
Hace veintidós años desde que los estudiantes junto con sus profesores consiguieran la libertad académica y un autogobierno de las universidades participando así en las libertades recuperadas de toda la sociedad. Las escuelas son consideradas libres siempre que la comunidad académica con la participación adecuada de estudiantes, profesores y científicos tome decisiones democráticas e independientes sobre todas las cuestiones importantes, eliminando la presión económica y política. El Gobierno actual pone en peligro las libertades universitarias cambiando las leyes fundamentales.
No defendemos status quo de las universidades – sino creemos que nosotros como comunidad académica conocemos mejor nuestra situación que cualquier funcionario estatal o político, que está preparando los cambios. ¿No es alarmante que el Consejo de las Universidades, la Conferencia de Rectores de Universidades Checas y la mayoría de los Senados Académicos hayan adoptado una posición negativa ante las ambas propuestas de las Leyes de Educación? Nosotros no solo rechazamos ambas propuestas, sino destacamos claramente: el problema de las propuestas de leyes no consiste en detalles y formulaciones, que presente o explique mejor un Ministro más informado. No. Rechazamos la base ideológica de las reformas universitarias, sus metas y su manera de imponerlas.
Los reformadores ministeriales opinan que el principio mercantil y dirección gerencial son superiores a otros principios de organización de las instituciones sociales. Sólo falta poco para aceptar la percepción simplificadora de la educación como la mercancía que los estudiantes tocan, prueban, usan, compran o dejan y que después venderán en forma de calificación laboral en el mercado.
Vemos el sentido y la misión de las universidades en algo diferente: basándose en el conocimiento del mundo, para algunos también en los cambios de este, y en entregar ya lo conocido a los demás. Ni el profesor ni el estudiante sirven uno para otro o para sí mismos, sino para la ciencia, general y concreta. Las universidades desempeñan un papel educativo irreemplazable y educan en fortaleza de no participar en la imagen ya preestablecida del mundo; es decir educan en un pensamiento crítico e independiente. En esto son extraordinarias. No solo ellas mismas gozan del beneficio de esta excepcionalidad: sirve en forma del bien público para toda la sociedad. Creemos que las sociedades democráticas deben facilitar la educación para todos dependiendo de sus facultades sin cobrar otros pagos adicionales.
El autogobierno es la premisa elemental para la existencia de las universidades libres. ¿En qué consiste? En la libertad de poder escoger y poder destituir la dirección académica, en poder establecer los criterios de la distribución de los recursos obtenidos, y en decidir a qué se dedicarán las escuelas.
Se supone que los cambios propuestos por gobierno corten las libertades. ¿Cómo? Limitando la posibilidad de votar por los miembros de la dirección por la comunidad académica, cambiando las competencias, y sustituyendo una parte de las elecciones por el nombramiento de algunos miembros de la dirección por parte del Ministerio. Limitando la competencia de emplear los recursos obtenidos según su propia decisión y dejando de entrar los intereses privados y financieros en el sistema económico universitario. Ajustando la libertad de la investigación y la enseñanza a las necesidades del sector privado. Las escuelas quedarán subordinadas a la mano invisible del mercado: los investigadores trabajarán “a pedido”, los profesores darán las conferencias sobre la materia que demanda el mercado laboral hoy en día, los graduados se convertirán en los “fachidiotas” - especialistas demasiado limitados, los productos con las facultades adquiridas para servir a los intereses privados. Las universidades estarán atadas a “servidumbre”.
¡Y por eso apelamos no solo a las comunidades académicas, sino a toda la sociedad para que nos ayude a impedir la servidumbre de las universidades! ¡Únanse a la protesta! ¡No luchamos por nuestras ventajas, solo defendemos la libertad del conocimiento y su aplicación, y así la libertad de la sociedad como tal!
Los iniciadores
| Karolína Babíčková | Karolína Chloubová | Hana Nováková |
| Vít Bejček | Jan Chmelíček | David Pavlorek |
| Tomáš Beka | Petr Klika | Jiří Pilip |
| Otakar Bureš | Štěpánka Klímková | Apolena Rychlíková |
| Richard Ciesler | Kateřina Kňapová | Luboš Rypka |
| Václav Drozd | Michael Komm | Vít Strobach |
| Alice Červinková | Kateřina Konaříková | Matěj Stropnický |
| Helena Exnerová | Václav Krajňanský | Michal Uhl |
| Dominik Forman | Kateřina Krejčová | Iva Větrovcová |
| Petr Glivický | Radoslava Krylová | Michaela Vojtková |
| Jan Gruber | Jan Kviz | Václav Walach |
| Marta Harasimowicz | Jan Martínek | |
| Karel Chlouba | Lukáš Matoška |
Primeros signatarios
| Prof. Pavel Barša | Ing. Věra Roubalová-Kostlánová |
| Bohumír Dufek | prof. JUDr. N. Rozehnalová,CSc. |
| Prof. PhDr. Tomáš Halík Th.D. | Břetislav Rychlík |
| prof. PhDr. Jaroslav Hroch, CSc. | Doc. MgA Olga Sommerová |
| Mgr. Jiří Hromada | Mgr. Anna Šabatová Ph.D. |
| Vít Janeček | PhDr. Jiřina Šiklová CSc. |
| Prof. PhDr. Josef Jařab, CSc. | Doc. Ing. Ilona Švihlíková Ph.D. |
| Prof. PhDr. Jan Keller CSc. | Karel Vachek |
| Prof. Erazim Kohák PhD. | Prof. PhDr. Zbyněk Vybíral, PhD. |
| Mons. Václav Malý | Prof. Jiří Zlatuška |
| Martin C. Putna | Prof. Stanislav Štech |
La lista completa de los primeros signatarios y sus notas encontrará AQUÍ.
